LA LUNA DE CRISTAL

En otro mundo había dos planeta que siempre hacían guerras para ver quién se quedaba con la luna.

Fueron cinco años de guerras; ganó el planeta Verde.

Cuando se llevaron la luna, volvieron a su planeta. Se llevaron a sus familias y todas sus cosas y naves. Tuvieron bastante tiempo de viaje para llegar a la luna.

Mientras todos miraban cómo se posaba el rey el primero y cómo ponía la bandera del planeta Verde, la luna se rompió en mil pedazos. Y el rey se cayó.

 

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MANOLO Y MANUEL

Era mi último día de trabajo. Me disponía a viajar por última vez en aquel viejo tren, dado que este era mi último día antes de jubilarme. En la estación, como de costumbre, miré a mi alrededor y allí vi a ese hombre de siempre. Desde mi primer día de trabajo en aquella vieja fábrica había estado allí. Siempre me había tocado sentarme al lado, en frente o cerca de él. Al ser mi último día, me dispuse a acercarme a él para hablar por primera vez en aquellos treinta años. El tren llegó, me acerqué a él y me senté al lado suyo diciéndole:

-¿Sabe? Es curioso, llevamos treinta años cogiendo el mismo tren, a la misma hora, con el mismo horario y hoy, que es mi último viaje, sigo sin ni siquiera saber su nombre-los dos soltamos una pequeña carcajada y el hombre me contestó:

-Manuel, señor Manuel es mi nombre- a lo que yo contesté:

-Un placer don Manuel, Mi nombre es Manolo-.

Seguimos hablando, conociéndonos hasta que llegó mi parada:

-Bueno, esta es mi parada- dije- Sabe, Manuel, no me siento orgulloso de no haber conversado con usted antes. Es una gran persona, Manuel. Mire, en un viaje de una hora nos hemos hecho amigos. Además, hoy por casualidades de la vida era nuestro último día de trabajo en la misma fábrica, en la que los dos hemos trabajado durante treinta años. Es sinceramente increíble- a lo que Manuel me contestó:

-Manolo, esta también es mi parada. ¿Podríamos intercambiar nuestros números para seguir hablando?- a lo que yo contesté -¡claro!-.

Desde entonces una vez a la semana (por lo menos) vamos a la misma cafetería a tomar el mismo café.

                                                                                    Irene Errasti ( DBH. 2.B)
il-7 Tren de invierno
                                                                                                        Ilustración: Ester García.

UNA RECETA DE NARICES.

Érase una vez en un planeta muy lejano en el que vivían extraterrestres. Aquellos extraterrestres tenían gustos muy raros como comer narices humanas. Cuando la N.A.S.A. mandaba una nave espacial a ese planeta los extraterrestres les quitaban las narices y las cocinaban; era un plato muy especial en aquel planeta.

Ibai Domínguez (Zabalagan BHI, 2.B)

 

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EL BOLSILLO DE DORAEMON

Nuestra idea, sirve para sacar del bolsillo lo que quieras.Desde unas zapatillas que vuelan hasta una espada que mata al rey para que no haya leyes. Nuestro invento puede salvar la humanidad, desde quitar enfermedades, hasta acabar con la hambruna del mundo.Solo tienes que sacar un objeto del bolsillo y usarlo para el bien del mundo.Nuestro invento es muy futurista y sirve para todo, el único problema es no saber usarlo.Todo el mundo lo puede usar, desde los tres años hasta que te mueras.Y solo por el bajo precio de 1.000.000€.

#DORAMISTICOS

(JUNE,ARITZ,IRENE,EMILI. Zabalgana BHI, 2.B)